domingo, 27 de enero de 2013

Curriculum

El cuento es muy sencillo 
usted nace 
contempla atribulado 
el rojo azul del cielo 
el pájaro que emigra 
el torpe escarabajo 
que su zapato aplastará 
valiente 

usted sufre 
reclama por comida 
y por costumbre 
por obligación 
llora limpio de culpas 
extenuado 
hasta que el sueño lo descalifica 

usted ama 
se transfigura y ama 
por una eternidad tan provisoria 
que hasta el orgullo se le vuelve tierno 
y el corazón profético 
se convierte en escombros 

usted aprende 
y usa lo aprendido 
para volverse lentamente sabio 
para saber que al fin el mundo es esto 
en su mejor momento una nostalgia 
en su peor momento un desamparo 
y siempre siempre 
un lío 

entonces 
usted muere.

Mario Benedetti

Balada interior

El corazón, 
Que tenía en la escuela 
Donde estuvo pintada 
La cartilla primera, 
¿Está en ti, 
Noche negra? 

(Frío, frío, 
Como el agua 
Del río.) 

El primer beso 
Que supo a beso y fue 
Para mis labios niños 
Como la lluvia fresca, 
¿Está en ti, 
Noche negra? 

(Frío, frío 
Como el agua 
Del río.) 

Mi primer verso. 
La niña de las trenzas 
Que miraba de frente 
¿Está en ti, 
Noche negra? 

(Frío, frío, 
Como el agua 
Del río,) 

Pero mi corazón 
Roído de culebras, 
El que estuvo colgado 
Del árbol de la ciencia, 
¿Está en ti, 
Noche negra? 

(Caliente, caliente, 
Como el agua 
De la fuente.) 

Mi amor errante, 
Castillo sin firmeza, 
De sombras enmohecidas, 
¿Está en ti, 
Noche negra? 

(Caliente, caliente, 
Como el agua 
De la fuente.) 

¡Oh, gran dolor! 
Admites en tu cueva 
Nada más que la sombra. 
¿Es cierto, 
Noche negra? 

(Caliente, caliente, 
Como el agua 
De la fuente.) 

¡Oh, corazón perdido! 
¡Réquiem aeternam!

Federico Garcia Lorca

El otro

Doblado entre sus ramas
los miedos se deshojan unos a otros.
El oscuro silencio le humedece los huesos.
Y pedirá perdón, si regresan de nuevo
a revisar la cama con un golpe
mojado por la noche.
El sueño sueña un bosque para evadir la culpa.
Perdón, pide perdón.
Quién pedirá perdón por ese niño muerto,
ahogado de orinarse entre mis piernas

Jose Antonio Cedron

Alguien


Alguien limpia la celda
de la tortura
que no quede la sangre
ni la amargura

alguien pone en los muros
el nombre de ella
ya no cabe en la noche
ninguna estrella

alguien limpia su rabia
con un consejo
y la deja brillante
como un espejo

alguien piensa hasta cuando
alguien camina
suenan lejos las risas
una bocina
y un gallo que propone
su canto en hora
mientras sube la angustia
la voladora

alguien piensa en afuera
que allá no hay plazo
piensa en niños de vida
y en un abrazo

alguien quiso ser justo
no tuvo suerte
es difícil la lucha
contra la muerte

alguien limpia la celda
de la tortura
lava la sangre pero
no la amargura.

Mario Benedetti

Sabras si estoy



Sabrás si estoy cuando sientas
una suave brisa por tu rostro
cuando sientas calor en tu piel,
cuando sientas tus labios húmedos.
Serán mis labios besando los tuyos.
Sabrás si estoy, si sientes un roce por 
tu piel, me sentirás pero no me veras
Entrare cada noche en tus sueños,
en esos momentos serás solo mío.
Me sentirás cerca muy cerca
sentirás una sensación de deseo
de amar sin saber por qué.
Solo puedo estar en tus sueños,
pero esos momentos serán especiales
solos tu y yo.
Cuando la luna nos ilumine veras mis ojos
de amor , veras mi deseo de amarte,
Cuando la luna nos ilumine estaremos
amándonos como cada noche.
Ella será nuestro cómplice,
ella guardara nuestro secreto.
será nuestro confidente de este
amor que aunque sea en sueños
es sereno, a la vez de pasional.

creado por luna de medianoche
en www.poemas-del-alma.com